"El Estado esta para igualar oportunidades, los ricos ya pueden acceder, su rol es que todos tengan esa oportunidad"

Comparto una interesante entrevista de La Política Online realizó a Luis Babino, coordinador del Foro Internacional PoliTICS 2.0.

"Los políticos creen que Internet resolverá sus problemas de imagen”

El presidente de la fundación CiGob, Luis Babino, coordina el Foro Internacional PoliTICS 2.0 que reúne a especialistas en nuevas tecnologías, comunicación y gobierno, con la presencia especial del ex presidente chileno Ricardo Lagos. “Hay políticos que creen que las nuevas tecnologías se basan en hacer y decir lo mismo de siempre pero través de redes sociales”, señala.
Como director de la Fundación Desarrollo de Ciencias y Métodos de Gobierno, Luís Babino es un ferviente lector de la obra de Carlos Matus, quien fuera ministro de economía chileno durante el gobierno de Salvador Allende. Luego de haber sido encarcelado dos años, Matus comenzó un largo exilio en el cual produjo una enorme obra teórica para el análisis de la administración y las políticas públicas. Teorías que Babino se empeña en difundir de modo ferviente y a las que le suma el análisis de las transformaciones que Matus no llegó a ver: las que ocurrieron a partir del desarrollo de la Internet 2.0. Nuevas herramientas y soportes en manos de ciudadanos, agencias del Estado y líderes políticos.

“Cigob investiga pero además capacita a partidos políticos, trabajadores del sector público y políticos. Porque si los partidos políticos no forman a sus equipos, luego le es muy caro a la sociedad que se formen mientras están en el gobierno, y muy pocos partidos tienen escuelas de gobierno”. Babino es economista y estuvo a cargo del área de modernización del estado durante el gobierno de la Alianza. “Allí debimos dar una fuerte discusión tratando de impedir las políticas liberales de achicamiento del estado que nosotros rechazábamos. Pudimos demostrarle a los sectores más neoliberales que en realidad el nivel de gasto de Argentina no era mas alto que el de otros países de la región, en todo caso la diferencias era la ineficacia del gasto”.

-¿Cree que los partidos políticos argentinos no están formando cuadros y funcionarios de nivel?

Algunos tienen grupos o espacios vinculados, como el Frente para la Victoria o el PRO pero el problema mayor es que no tienen una teoría para la acción sobre los problemas estructurales de la Argentina. Hay pocos que se ocupen de crear un método de intervención serio y sistematizado, pensando en los procesos y las formas de intervención desde la política.
-Pareciera que quienes saben cómo actuar no pueden tomar decisiones y los que no saben estuvieran en el gobierno. Entonces, ¿cómo puede un analista o especialista intervenir en el juego política con eficacia real?

Bueno, es que la pregunta que debemos hacernos es qué es un gobernante. ¿es un analista, un especialista o es un decisor? Hay ahí una tensión: muchas personas con experiencia en la toma de decisiones carece de un método de análisis. Eso no asegura ni resultados ni nada, es pura incertidumbre. Con un método es posible ver las causas y efectos de aquello que fue efectivo en su momento y que en otro momento no lo es. No es lo mismo hacer políticas públicas en momentos de restricción que cuando hay superávit. Pero realizar las mismas políticas en ambos momentos va a ser un problema tarde o temprano. Y si un líder se enamoró de su forma de hacer política, también vendrán los problemas.

-¿Cree que la dirigencia Argentina no está preparada en caso de que cambie el ciclo económico y se vuelva desfavorable?

Toda la región ha crecido y todos los gobernantes creen que ello ha sido producto de su propia acción. Deben preguntarse qué harán cuando el ciclo no sea tan bueno. La historia y la economía oscilan, cambian. Gobernar es una mezcla de teoría y de práctica. Como los cracks del fútbol: pueden tener talento, liderazgo, carisma, pero también requieren de un método, de técnica, entrenamiento y práctica. Por ello, creo que hay que formar técnicos-políticos, con capacidad de procesar los tiempos políticos y los tiempos técnicos, y eso esta bastante ausente en la clase dirigente argentina. Porque el juego está en la propia política, no son las ONG, ni las empresas ni otros actores: es la política donde se juega el partido.

Burocracia y tecnología
-¿Las burocracias son a veces actores políticos con sus propios intereses, cómo incluirlas sin que sean un obstáculo?

Existen casi tres millones de empleados públicos en Argentina. Pensar que allí se concentra gente que no quiere trabajar es un absurdo y un prejuicio muy extendido. Yo descreo de eso, creo que son tres millones de personas que quieren llegar a su casa y sentir que fueron útiles para algo y para alguien. Lo que hay es una falla de la política de saber instalar los temas y hacer jugar a esa burocracia en un juego mejor que los incluya. No niego que las burocracias se puedan sentir atacadas eventualmente y muchas veces con motivos, pero ese no es el problema principal de la administración del Estado. Por eso más que capacitar burocracias es mejor capacitar políticos. Son ellos quienes tienen “una disfunción de segundo grado”, porque ignoran que ignoran y por eso no pueden aprender.
-¿Y quién está legitimado para enseñarles?

Eso ya es una construcción colectiva, de todos los que puedan aportar y la universidad tiene que estar allí. Sin embargo, por momentos parece muy cómoda mirando desde afuera el partido. Creo que ese es un proceso complejo y una construcción colectiva, de especialistas, burocracia, lideres sociales, y allí quiere estar politTICs. Antes la política podía ser algo secreto, la información se hacia pública por unas pocas vías. Ahora hay múltiples canales de comunicación y muchos dicen, se expresan, y quienes no escuchan durante mucho tiempo, ven algo que “sucede de golpe”, miren el mundo árabe sino. ¿Fue tan de golpe que surgieron las revueltas? ¿No hubo señales previas? ¿La dirigencia no debía escuchar mejor?

-¿La tecnología está cambiando la forma de gobernar?

La tecnología replantea los problemas políticos en nuevos términos. Hay millones de maquinas de fotos, de teléfonos celulares, de formas de transmitir información, lo que antes era secreto ya no lo es mas. Entonces la política puede aislarse o puede aprovecharlas y ese es el fundamento de poliTICs: mejorar la calidad de la políticas publicas y mejorar el gobierno y mejorar los niveles de comunicación con y entre los ciudadanos.

-¿La conectividad y la infraestructura necesaria para la comunicaciones es un rol que debe ocupar el Estado?

La conectividad es central y el alcance de computadores en las escuelas y a cada alumno es muy importante, no hay que subestimar esas cosas, es central. Que cada pibe tenga una computadora cambia el juego, y la conectividad de pueblos y ciudades es central, Y eso lo hace el Estado, la infraestructura que desarrolla el Estado es insustituible. El Estado esta para eso: para igualar oportunidades, los ricos ya pueden acceder, su rol es que todos tengan esa oportunidad.

-¿Los usos de la tecnología exceden al ámbito comunicativo y al proselitismo de campaña?

Totalmente, eso es lo mínimo que se puede hacer: divulgar datos. Pero sabemos que se puede hacer mucho más, simplificar los procesos de gobierno. Se está transformando la manera de hacer servicios, y el periodismo es una clara muestra de ello. Se está transformando la industria editorial, y no se acabó el libro ni se acabaron los diarios. Es diferente nada más, pero no es hacer lo mismo que antes pero a través Internet. Hay cosas nuevas: podés tener las opiniones de quienes leen, podes instalar temas y noticias, podes construir un dialogo con los vecinos de tu distrito. La política puede hacer todo eso.

-¿Por ejemplo?

Supongamos una ciudad como Buenos Aires con miles de vecinos con celulares. Los vecinos pueden enviar a una base de datos los reclamos de pavimentación. Incluso mas, pueden informar sobre las causas de ese pozo o calle destrozada o de problema de los vecinos. Eso es un saber que tienen ellos y que los gobiernos no. La secretaria de obras públicas podría recibir esa información de distintas maneras. Y eso no cuesta nada.

-Pero la administración PRO desplegó en la ciudad de Buenos Aires un aparato 2.0 sin muchos resultados.

Yo diría que desplegó un aparato 1.0, es decir: informando y mostrando, pero no preguntando y consultando cómo hacerlo. En Argentina estamos en pañales sobre el uso de tecnología en los municipios. El foro poliTIC quiere discutir estos temas con personas que tiene algo que decir y experiencia en el sector público. El mundo está avanzando en estos procesos, acorde a su conectividad claro, y nuestro país está más conectado a Internet que el resto de la región. La etapa que sigue es consultar, preguntar, escuchar a los ciudadanos: ellos saben cosas que los gobiernos no. ¿Dónde quieren sus plazas, qué prioridades tienen, qué soluciones necesitan? Sería bueno que los partidos instalen sistemas como el del Partido Conservador inglés, donde se le consulta a los militantes ante una iniciativa en el parlamento. Y lo usa un partido de derechas, conservador, y le da resultados sin costos elevados. El fin es pasar de una sociedad manejada por expertos que tienen el monopolio del diseño de políticas públicas a una sociedad con nueva relación entre gobernantes y gobernados.

-¿Cómo ve el uso de redes sociales por arte de los políticos argentinos?

Algunos piensan que es la panacea para sus problemas de imagen y sus campañas. Hay un enamoramiento de las herramientas tecnológicas por parte de muchos políticos. Estamos en una transición: están los que creen que es una panacea, lo cual es una ingenuidad y están los que creen que es lo mismo que antes: dicen y hacen lo mismo de siempre pero a través de Internet. Quizás algunos son muy pícaros en Twitter, puede ser, pero eso es una ínfima parte del potencial que tiene. La web 2.0 se basa en preguntar, saber del otro y poder aprender.

Fuente: La Política Online